>

Historia de Ts’in Kiu-Po

Ts’in Kiu-Po, natural de Lang-Ya, tenía sesenta años. Una noche, al volver de la taberna, pasaba delante del templo de P’on-chan, cuando vio a sus dos nietos salir a su encuentro. Lo ayudaron a andar durante un centenar de pasos, luego lo asieron del cuello y lo derribaron. -¡Viejo esclavo -gritaron al unísono-, el otro … Leer más

Los cantores de mi patio

Como no soy rico, he debido conformarme con un único cuarto cuya ventana da al patio. Un patio negro y fétido de la calle Tiquetonne, en el que día a día se amontonan mendigos, cantores y ciertos inválidos. Hay, ante todo, un estropeado que se arrastra con el trasero sobre un carrito, un resto de … Leer más

Un paciente en disminución

El señor Ga había sido tan asiduo, tan dócil y prolongado paciente del doctor Terapéutica que ahora ya era sólo un pie. Extirpados sucesivamente los dientes, las amígdalas, el estómago, un riñón, un pulmón, el bazo, el colon, ahora llegaba el valet del señor Ga a llamar al doctor Terapéutica para que atendiera el pie … Leer más

La persecución del maestro

Entonces el discípulo atravesó el país en busca del maestro predestinado. Sabía su nombre: Tilopa; sabía que era imprescindible. Lo perseguía de ciudad en ciudad, siempre con atraso. Una noche, famélico, llama a la puerta de una casa y pide comida. Sale un borracho y con voz estrepitosa le ofrece vino. El discípulo rehúsa, indignado. … Leer más

El gesto de la muerte

Un joven jardinero persa dice a su príncipe: -¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Ispahán. El bondadoso príncipe le presta sus caballos. Por la tarde, el príncipe encuentra a la Muerte y le pregunta: -Esta mañana ¿por qué hiciste a nuestro … Leer más

Historia del joven celoso

Había una vez un joven que estaba muy celoso de una muchacha bastante voluble. Un día le dijo: -Tus ojos miran a todo el mundo. Entonces, le arrancó los ojos. Después le dijo: -Con tus manos puedes hacer gestos de invitación. Y le cortó las manos. “Todavía puede hablar con otros”, pensó. Y le extirpó … Leer más

A %d blogueros les gusta esto: